Probé una agenda para organizar el caos de mi vida ¿Funcionó?

Joan Sebastian | 31 enero, 2020 | Compartir:

El “debes anotar las cosas para que no se te olviden” de Ara (co-worker), es proporcional al “te lo dije” de las madres, así que estratégicamente me retó a probar una agenda y a escribir respecto al tema. Aquí vamos…

Mi vida es relativamente normal, (dentro de los parámetros de alguien que trabaja y estudia), pero de ahí a “liarme” y olvidar algo, o todo, es tan fácil como divagar o disociar durante una conversación insípida. Por esa razón me pareció interesante utilizarla y sentirme “profesionalmente adulto”.

¿Lo más difícil? Encontrar “la agenda”

Soy culpable de pensar que las agendas son para personas olvidadizas (lo soy, aceptar algo es el primer paso para trabajar y superar un problema), y por eso nunca antes me había atrevido a comprar una.

Una conversación normal, dos días regulares distantes entre sí…


– Joan, ¿Anotaste lo que te dije?
– … no se me olvidará. Está bien.


Varias semanas después


– Joan… pero yo te dije X cosa…
-¿eh?… ¿Cuándo?

Además de lo anterior, como alguien que no le gusta caminar con más de lo necesario en la mochila, (cuadernos, libros sin terminar de leer, cuadernillo de dibujo, etc.) agregar una pequeña libreta no resultaba tentador. Lo más difícil fue encontrar “esa” libreta en la que concuerde tamaño, diseño y ese “atractivo” que no me haga abandonarla a las pocas semanas.

Preferiría andar sin mochila, que quede claro…

Tras la búsqueda de la libreta ideal: ¿Por qué agrego este apartado? Porque si vas a tener que usar algo todos los días, la cualidad mínima que debe tener es que te guste visualmente.

Pero adivina qué… Hay miles de diseños distintos de agendas, y no me refiero a la portada (que es muy importante). Están las que se limitan a tener el calendario del mes, luego por semana, memo y free note o para dibujo. Esta es la que tengo, debo ir despacio.

Agenda de Hello Art RD

Pero también están las que tienen frases motivacionales, las que incluyen mapas de sueños, post it, marcadores de página, stickers, espacio para diario, literalmente calendario de varios años, diferencia de horarios (ni idea para qué), santoral alfabetizado, gastos y un mundo con sus propios problemas ahí adentro.

Puedo entender la utilidad del apartado del diario, de acuerdo a los resultados de unos experimentos llevados a cabo en la Universidad de Texas en Austin, concluyeron que escribir de forma expresiva, entre muchas otras cosas, nos ayuda a recuperarnos de hechos traumáticos, ademas de que alivia el estrés y la depresión. Esa parte la entiendo, pero ¿un  santoral alfabetizado?

En fin ¿Me sirve?

Simple, toda esta lectura se resume en: .

Poder visualizar mi mes de un vistazo me ayuda a tener claro cuáles son mis prioridades, qué debo tener pendiente (obviamente) y qué cosas, eventualmente, postergué.

En una publicación de la revista de investigación 3 ciencias que hablan acerca de “Gestion del tiempo”, explican y aconsejan que los viernes se complete la programación de la semana siguiente, y el lunes sea lo primero que revisemos. Se pueden dedicar cinco minutos diarios para repasar y optimizar la agenda, señalan.

Otra de las particularidades de mi agenda es el área de la semana de un vistazo, que me ayudó, al menos, a saber qué debía trabajar. Mi realidad aquí fue otra porque cada día trae sus “cosas” que no permitieron hacer lo que tenía pendiente. Pero ahí vamos…

El apartado de memo me permite tener mis apuntes del trabajo y universidad a la mano sin que se me pierdan como me pasa con las miles de notas en el celular, también puedo ubicarlas más rápidamente y aún mejor, me ayuda a depender menos de la tecnología. Un brindis por mí.

Free note ha sido la desafortunada que aún no utilizo, pero me la encuentro muy útil para los días en los que quiera hacer bocetos y no tenga mi libreta de dibujo.  Es funcional para las personas que deseen mejorar sus habilidades artísticas. Al ser la agenda algo personal, no es algo que alguien más verá y puedes darte la libertad de rayar cuanto quieras.

¿La seguiré usando tras este artículo? Bueno, mientras escribía esto recordé pendientes que tenía y los anoté en ella, además de eso, en la oficina siempre la tengo a la mano para anotar cualquier detalle.

Es una buena señal ¿no?

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Si te interesa una libreta igual a la mía, puedes pasarte por @HelloArtRD bajo tu responsabilidad. Duré más de 45 minutos tratando de escoger por la gran variedad que tienen. Mi tarjeta corrió peligro. También te puede interesar dar una ojeada a estas agendas que debes probar este año.

Agendas que amarás para organizar tu 2020

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