Mujeres millonarias que pasaron de no tener nada, a tener mucho

Yerlendy Abad | 8 marzo, 2019 | Compartir:

No, no solo tú pasas por momentos difíciles. Así que, respira. Como en todo, siempre hay más personas pasando por circunstancias parecidas y hasta peores que las tuyas. Sabiendo esto, hoy hacemos un repaso por esas mujeres millonarias que hoy son admiradas por su éxito, fama y fortuna, pero que lograron todo a base de mucho sacrificio y lecciones de vida.

Lee y aprende de estas mujeres que pasaron de no tener nada, a tener mucho:

Oprah Winfrey, dinero e influencia

Esta veterana de los medios de comunicación, ha contado en varias ocasiones que se vestía con ropa que le hacía su abuela con sacos de papas. Oprah, nació en un pequeño pueblo de Misisipi, hija de una madre soltera que apenas tenía dinero para alimentarla. Vivió en extrema pobreza y a los 14 años quedó embarazada producto de las violaciones a las que era sometida por parte de varios familiares.

A Oprah Winfrey, se le conoce como la millonaria que inspiró el sueño americano.

Desde los 3 años, Winfrey ya tenía aptitudes para la comunicación, pero no fue hasta los 17 años cuando se mudó para Tennessee y comenzó a trabajar gratis en una emisora cubriendo las noticias locales. Todo eso, mientras terminaba la preparatoria. Luego, fue contratada en otros canales, fue ascendiendo poco a poco y a los 32 años consiguió su propio programa de televisión.

Ha sido galardonada con un Oscar humanitario por su filantropía y varios Premios Emmy por su programa, The Oprah Winfrey Show. En 2011, inauguró su canal de televisión, Oprah Winfrey Network, y en 2017, la lista Forbes de multimillonarios la nombró como la mujer negra más rica de Estados Unidos.

Se calcula que Oprah sumó 1 millón de votos a la campaña de Obama.

Pero no es solo dinero. Oprah es sinónimo de poder, negocios e influencia. Todo, en buen aspecto. Dicen los expertos que ella es posiblemente una de las figuras públicas más influyentes de todos los tiempos.

Según los cálculos de un profesor de mercadotecnia de la Universidad de Fordham, durante los 15 años que corrió el club de libros de Oprah, sus recomendaciones ayudaron a vender 55 millones de libros. Igual pasó cuando respaldó a Barack Obama para presidente en 2007, la prensa y académicos estadounidenses le acreditaron 1 millón de sus votos en las elecciones primarias demócratas.


Dicen los expertos que Oprah es posiblemente una de las figuras públicas más influyentes de todos los tiempos.

En fin, ella está en la lista de “La mujer más admirada” de Gallup cada año desde 1988, porque ha sido magistral en hacer que la gente compre cosas y piense otras. Sí, antes de los blogs, instagramers y Kardashians, estaba Oprah.

Joanne Kathleen Rowling, de desempleada a ser una de las firmas más vendidas del planeta

La saga de libros más famosa de la historia, Harry Potter, surgió por la necesidad de su autora de ganar dinero. Cuando J.K. Rolling, comienza a escribir sobre Harry Potter su madre muere y deja de escribir. Luego, se muda a Portugal para trabajar como profesora de inglés donde se enamora de un periodista con quien tiene una hija y al poco tiempo de esta nacer, lo abandona por el alcoholismo e infidelidades. Esa situación, le provocó una gran depresión, llegando hasta pensar en el suicidio.


Forbes estima que J.K. Rowling ahora vale más de 650 millones de dólares. Su fortuna se encuentra impulsada por las retribuciones de los parques temáticos de su personaje mago en Florida, California y Japón.


En Escocia, sin empleo y solo viviendo del subsidio del gobierno, la británica tuvo que retomar la escritura para poder mantener a su hija. Cuenta que, mientras dormía a su hija en cafés, tenía tiempo en silencio para terminar su primer libro. Fue así que en 1995, finalizó Harry Potter y la piedra filosofal. El manuscrito fue rechazado por 12 editoriales y un año más tarde fue aprobado por una pequeña editorial de Londres.

¿El resultado? Los libros de Harry Potter superan los 500 millones de copias vendidas y se han traducido en 80 idiomas en todo el planeta.

Zhang Xin, de una fábrica de juguetes a cambiar las ciudades de China

Una de las mujeres más poderosas del mundo; Zhang Xin, tenía que dormir en la oficina donde su madre trabajaba como traductora, después de que sus padres se divorciaron. “Recuerdo que dormía en el escritorio de mi madre y usaba sus diccionarios como almohada”, explica la propia Xin en una entrevista en el programa 60 minutos. A los 14 años de edad, para ahorrar dinero y cambiar su vida, comenzó a trabajar en una fábrica de juguetes, ropa y aparatos electrónicos.


Apodada “la mujer que construyó Beijing”, el magnate de bienes raíces Zhang Xin ahora tiene un valor de más de $ 3 mil millones de dólares.

A los 19 años, viajó a Londres para estudiar inglés y allí se graduó de economía. Para poder lograrlo, trabajaba media jornada en un puesto de comida rápida y la ayuda de una beca universitaria. Después de terminar sus estudios, es cuando consigue trabajo en la empresa Goldman Sachs en Nueva York. En 1994, regresa a su natal China, y en 1995, se une en matrimonio y junto a su esposo funda la empresa de construcción, Soho China.


“Donde otras personas ven riesgo, todo lo que veo es emoción”.

Apodada “la mujer que construyó Beijing”, el magnate de bienes raíces Zhang Xin ahora tiene un valor de más de 3,600 millones de dólares. Pero la vida era muy diferente cuando ella crecía en la China comunista durante la Revolución Cultural. “Los edificios eran grises, todos vestidos de gris”, dijo a The Telegraph. “Nunca notamos el cielo, no había ninguna noción de que el cielo azul fuera importante para el alma. Nadie fue próspero “.

¿Qué comportamiento o rasgo de personalidad atribuyes a tu éxito?, le preguntaron en una entrevista. A lo que ella respondió: “Creo que es mi sentido de la aventura. Es la audacia tomar proyectos que nadie ha hecho antes y sentirse emocionado de hacer algo que nadie ha hecho. Donde otras personas ven riesgo, todo lo que veo es emoción”.

Sin duda, este rasgo de personalidad realmente ha encajado bien en China durante el intenso período de crecimiento económico desde que empecé la empresa hasta ahora. Ese sentido de aventura y audacia es lo que se necesita para hacer las cosas en una economía en desarrollo.

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