Eres tú misma

Alina Flores | 26 julio, 2013 | Compartir:

564678_445030592246693_16518192_n

«Sé tú misma», suena cliché y suena redundante. Sé tú misma. Repítelo varias veces y la frase empieza a sonar extraña. Se la oímos decir a las damas del cine y se la oímos decir a cualquiera que cree que saber dar un consejo. ¿Pero es justo? ¿Quién es esa tú misma que se supone que te dicen que tienes que ser?

El problema del consejo ese es que quien lo dice asume que no estás siendo quien se supone que eres, y que hay alguien dentro de ti que sí es «tu verdadero ser». Ese es el que gusta a todo el mundo, o el que come menos, o el que es más gracioso, o el que sabe ser más ágil en las conversaciones.

Lo que se le olvida a quien te aconseja es que ya está hablando con la ‘tú misma’ en la que quisiera que te conviertas. Quien quiera que seas; con maquillaje o sin él, extensiones o sin ellas, ‘mala’ actitud, mala en las matemáticas, tímida, demasiado extrovertida (si es que se puede ser demasiado extrovertida)–lo que sea, esa es la ‘tú misma’ de ese momento.

Es que no puedes hacer nada más auténtico que lo que sea que estés haciendo. Aún si crees–o creen–que ‘actúas ‘fuera de tu estilo’. No puedes ser menos tú más tú, porque no eres estática, no estás supuesta a alcanzar un estado perfecto de una-mismidad*, que te ata y te impide cambiar.

Si te preocupa lo que otros dicen, no te sientas mal, quizás ese es el tipo de persona que eres. Si te tiene sin cuidado, está bien también. Si te gusta seguir corrientes, ¡no hay problema! (sólo no te metas en líos) y si te gusta romper con ellas a propósito, adivinaste, tampoco pasa nada. Si no entiendes todos los chistes, pero te ríes como quiera, no dejes que te juzguen. Si siempre estás muy seria, ¡no tienes que obligarte a sonreír!

Ya eres tú misma, no dejes que nadie te diga que deberías serlo más.

*Si Shakespeare inventaba palabras, también Revestida. 🙂

 

 

 

 

comentarios