Armario cápsula o cómo simplificarte la vida

Joan Sebastian | 30 julio, 2019 | Compartir:

5 prendas para 5 outfits distintos durante 5 días diferentes. Solo una pequeña demostración de lo que se puede lograr con un armario cápsula. Puse a correr mi creatividad para verificar, o no, si tener menos elementos en el guardarropa ayuda a simplificar la vida y agilizar las mañanas.

Pero, ¿qué es un armario cápsula y por qué es importante? También llamado minimalista, el termino fue acuñado por Susie Faux, una empresaria británica en los años 70.

Según Faux, es una selección de básicos que nunca pasan de moda, a la que se van agregando piezas de temporada para dar variedad a las combinaciones.

La idea fue popularizada por la diseñadora estadounidense Donna Karan, quien, en 1985, lanzó una influyente colección cápsula de siete piezas de ropa de trabajo intercambiables.

Aunque en mi caso solo utilicé cinco prendas, porque fue un experimento durante una semana, un armario cápsula normalmente se compone de 30, 40 y hasta 60 piezas esenciales, aquellas que van acorde a tu estilo de vida.

Esta fue mi selección para mi armario cápsula.
Estas fueron las 5 piezas que seleccioné para mi armario cápsula.

Esta selección debe incluir también calzado y complementos. Es decir, elige los zapatos, bolsos y accesorios en función de lo que utilizas y te queda bien.

Yo seleccioné una camisa blanca y una de rayas horizontales (prenda que agregó variedad y color), un jersey, un pantalón negro y unos zapatos color camel para complementar y dar un toque especial.

Cómo lograr un armario cápsula

Lo primero que debes tomar en cuenta son tus hábitos diarios. Tu guardarropa debe estar conformado por las prendas que definan tu manera de vestir.

Si eres universitaria, necesitas más prendas casuales y una que otra para salir, si trabajas todo el día es normal que uses piezas más formales. Mi elección me permitió estar cómodo, semi-formal y sobre todo fashion para la oficina.

Al crear tu armario cápsula es útil optar por una paleta de colores. Tener un tono base y seleccionar otros dos o tres que se complementen bien con el primero.

Por ejemplo, si tu color de base es el azul puedes utilizar tonos complementarios como el blanco, el gris y el rosa.

El siguiente paso es separar tus piezas básicas de las que compraste por moda, esas que no sabes cómo combinarlas para volverlas a utilizar. Luego (el más complicado), seguir con la limpieza de tu armario.

Estos son algunos básicos que no deben faltar en tu closet. Lee:

5 prendas que no deben faltar en tu clóset

¿Por qué es difícil? Aquí es donde tomas la decisión de lo que harás con las prendas que no pasen la prueba.

Algunos puntos a tomar en cuenta

En un armario cápsula optas por prendas de calidad, aunque suponga un precio mayor.

“Oh y ¿por qué?”, un estudio detalla que cuando una empresa abarata sus productos reduce la calidad, lo que se traduce en una vida más corta. Esto nos obligará a comprar un artículo nuevo más rápido y más gastos a largo plazo.

Este método tiene su peculiaridad, y es que no puedes sobrepasar esa cantidad a la que te hayas acoplado. La única manera de agregar un artículo nuevo es deshaciéndote de otra pieza.

Pero ¿qué hacer con esa ropa a la que dirás adiós? No se debe tirar junto con los residuos domiciliarios porque “ya no está de moda”. Recuerda que lo ya no te vale les sirve a otras personas.

Puedes donarlas o depositarlas en tiendas de segunda mano y en organizaciones que las recuperen.

Una vida más simple

La organización es el primer paso para un estilo, y una vida, más ordenados y de eso sabe Marie Kondo, quien ha revolucionado nuestra vida desde su irrupción en Netflix con su método ‘KonMarie’.

La japonesa resume su método en seis puntos clave: compromiso con el orden, decidir el estilo de vida que queremos llevar, ordenar por categorías, dejar ir las cosas que no necesitas, seguir el orden correcto y preguntarnos si nos produce alegría las cosas con las que nos quedamos.

Estos puntos ayudan perfectamente a organizar nuestro guardarropa minimalista. Te invito a verla (sin volverte loca, claro).

Todo esto se trata de que tengamos un consumo responsable, que consiste en comprar lo necesario y seleccionar los productos y servicios no solo en base a su calidad y precio, también por su impacto ambiental y social, y por la conducta de las empresas que los elaboran.

Básicamente que desarrollemos comportamientos más responsables por el bien del planeta y del fututo.

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